Premio Dr Fernando Delgado Lallemand
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Asociación Museke.

Carmen Gil de Haza

LA SONRISA AFRICANA

Doña Carmen Gil de la Haza, en representación de la Asociación Museke

1. Texto biográfico de la candidata:

Museke nació gracias a una motivación que Carmen comparte con el médico gaditano que da nombre a este premio: "su labor médica y solidaria". Carmen fue a Ruanda en el año 2010 para ayudar en el Hospital de Nemba, poniendo al servicio de los médicos de dicho hospital sus conocimientos en el ámbito de la atención sanitaria. Llegó al pequeño pueblo de Nemba, a través del contacto de D. Luis Felipe Soto, párroco de la Iglesia de la Palma del barrio de la Viña de Cádiz. Estuvo allí como voluntaria curando a los enfermos de las distintas especialidades que allí se atendían, pero dedicó también buena parte de su tiempo a los niños hospitalizados: jugando con pelotas y con globos o haciendo de payaso para que, aunque fuera solo por un ratito cada tarde, dejaran de ser enfermos y volvieran a ser niños. Ese mes de julio que pasó allí, y que ahora recuerda con mucho cariño, cambió su vida.

Carmen desde pequeña deseaba ayudar a los niños más pobres de África y no quiso volverse de Ruanda sin aportar su granito de arena en aquella zona tan empobrecida. Por ello, habló con varias personas para que le ayudaran a crear un pequeño comedor para los niños más pobres de Nemba. El destino le puso en frente a la persona adecuada: Mado, una trabajadora del Hospital que se comprometió con ella y se hizo cargo de dar de comer a 20 niños inicialmente. Cuando volvió a España, Carmen le contó a familiares y amigos sus experiencias y poco a poco les fue convenciendo de que tenían que ayudar a esos niños y niñas que sufrían la pobreza más absoluta. Para formalizar este proyecto personal se fundó en 2010 la Asociación Museke, de la cual Carmen es presidenta y desde entonces, ella visita Nemba cada 6 meses. El nombre elegido significa en kinyarwanda (el idioma local del país) "sonríe", y es que si este sueño se ha hecho realidad ha sido, es y será por verlos sonreír.

Durante ese tiempo, lo que empezó como un comedor para 20 niños se ha convertido en un comedor que atiende a más de 200 y se han puesto en marcha diferentes proyectos que han mejorado la calidad de vida no solo de los niños que cada día vienen a comer a Museke sino también de buena parte de la población de Nemba.

Y todo gracias al incansable trabajo de Carmen y todo el equipo de personas del que ha conseguido rodearse, formado por familiares y amigos que desde Cádiz también han viajado a lo largo de estos años a Ruanda y han contribuido a que este proyecto siguiera creciendo. Todo ese equipo cuando está en Ruanda dedica las 24 horas del día a Museke, pero el resto del año, desde Cádiz, tampoco paran de trabajar, pues son muchas las actividades que se realizan y que requieren de tiempo y esfuerzo. Y por supuesto también es gracias al equipo humano que forma Museke en Ruanda, pues sin ellos no podrían llevarse adelante los proyectos que se ponen en marcha y que son financiados gracias a la gran familia de socios y colaboradores de Museke y a diferentes entidades públicas y privadas que apoyan esta gran labor solidaria.

2. Proyectos realizados por la Asociación Museke en Ruanda

A la hora de explicar los méritos en base a los cuales optamos a este premio en nuestro caso no podemos hablar de logros personales, sino de los proyectos sociales que la Asociación Museke ha desarrollado en Ruanda, teniendo como fundadora y presidenta a Carmen Gil de la Haza. En el 2010, año en el que se fundó nuestra ONGD (organización no gubernamental de desarrollo) se comenzó a actuar en Nemba, como ya hemos mencionado anteriormente, a través de un pequeño comedor. Con el paso del tiempo, esa acción se ha convertido en un proyecto que se renueva año tras año y con el que se consigue atender a más de 200 niños a diario.

Pero durante estos años se han implantado diversos proyectos complementarios y por ello, a continuación, se presenta un breve resumen de los proyectos de cooperación al desarrollo puestos en marcha en Ruanda.


    2.1 Comedor Museke para niños escolarizados en situación de extrema pobreza.

Este fue el primer proyecto que se puso en marcha. En 2010, se comenzó dando una comida al día a 20 niños. Poco tiempo después, se alquiló un local para acoger a 50 niños y se contrataron a las primeras personas responsables de cocina. Este local se quedó pequeño pronto y se alquiló otro aún más grande para atender a un total de 100 niños. Volvieron a quedarse pequeñas las instalaciones y entonces fue cuando, hace 4 años, se alquiló el local que actualmente es el comedor de Museke y donde hoy en día se acoge a más de 200 niños.

El comedor ofrece una comida equilibrada compuesta por productos producidos en la región, incluyendo patatas, alubias (frijoles), arroz, legumbres (repollo, zanahorias, etc.), plátanos, batata, masa preparada a base de harina de maíz, huevos, leche y fruta (plátanos, piñas, etc.). Los menús son variados y equilibrados, siguiendo las orientaciones del nutricionista del Hospital de Nemba, con el cual se sigue manteniendo una estrecha relación en la actualidad.

La identificación de los niños que están dentro del programa de alimentación se ha realizado con la ayuda del personal médico del hospital y el personal docente de los centros escolares, ya que son ellos los que conocen de primera mano las situaciones familiares por las que pasa los jóvenes en sus familias.

Los requisitos indispensables para estar dentro de este programa consisten es estar escolarizados, residir en el sector de Nemba y encontrarse en una situación de pobreza extrema. El objetivo principal de este proyecto es el de garantizar la seguridad alimentaria de la población meta y los resultados que se han obtenido son:

- La mejora considerable de la salud psíquica y emocional de los niños

- La participación proactiva en la vida del proyecto: juegos, diálogos, trabajos de higiene, actividades de superación personal, etc.

- La mejora en la implicación de los niños en el trabajo de clase y de casa.


    2.2 Talleres de formación para niños y jóvenes de Nemba en situación de vulnerabilidad.

El local que Museke tiene alquilado y que sirve de comedor para todos los niños que están dentro del programa, hace también la función de espacio para el desarrollo de los diferentes talleres que Museke imparte.

Esta iniciativa se puso en marcha para dar una alternativa a los jóvenes ante la problemática del abandono escolar, el alto desempleo juvenil, la falta de infraestructuras públicas y la falta de recursos de las familias para invertir en la educación de sus hijos. Durante los últimos años se han impartido talleres de cestería, costura, agricultura y cocina.

Este proyecto, enfocado a fortalecer el sistema educativo al que estos jóvenes tienen acceso y el desarrollo de estas capacidades prácticas, les ha permitido aprender unos oficios que encajan dentro de las actividades de su entorno cultural. Asimismo, estos estudios han ayudado a fortalecer su autoestima y sus valores, dotándolos de herramientas y capacidades para que el día de mañana pongan en práctica en sus futuros empleos.


    2.3 Apoyo económico a estudios de secundaria, formación profesional y universitarios.

En la línea de seguir fortaleciendo el sistema educativo en el que los niños de Museke están inmersos, se ha colaborado con ayudas económicas a los estudios de los jóvenes con buenas calificaciones. Con este programa se pretenga dar continuidad a los estudios de los jóvenes que realmente pueden aprovechar una formación superior y que el problema que tienen es que sus familias no pueden hacerse cargo de los altos costes que suponen la formación superior.

Hay que tener en cuenta que Nemba es una población rural muy pequeña y que el deseo de seguir estudiando supone siempre el traslado de los jóvenes a otros pueblos o ciudades de alrededor. Además, teniendo en cuenta la geografía ruandesa y las difíciles conexiones de las zonas rurales con los principales centros de población, se hace obligatorio acudir a centros en los que exista la posiblidad de tener internos a los estudiantes, asumiendo en consecuencia unos mayores gastos por el alojamiento y la manutención en esos centros. Es decir, se suma "la dote", un importe inicial que hay afrontar para cubrir los gastos relacionados con la compra de colchones, material escolar, enseres de higiene personal, uniformes y diversa ropa que estos centros estipulan como necesario para comenzar el curso. En este programa se incluyen tanto las jóvenes que acceden a la educación secundaria gacias a sus capacidades intelecturales, como las que por sus limitaciones acceden a los centros de formación profesional.

Además de promover y alcanzar el éxito educativo de estas niñas, se ha constatado que estas jóvenes son modelos para otras niñas y sirven de motivación para el resto de jóvenes de Museke y de Nemba en general.


    2.4 Construcción y rehabilitación de casas para las familias en situación de vulnerabilidad .

Ruanda es un país de intensas lluvias durante buena parte del año (de cuatro estaciones que son en total, dos son de carácter lluvioso) y Nemba, al ser una zona principalmente rural, el tipo de hábitat se caracteriza por casas dispersas en las colinas, construidas con materiales

bastante pobres como el adobe. Aparte de las intensas lluvias tropicales que se suelen suceder en las épocas de lluvias, hay que tener en cuenta también el riesgo que supone los corrimientos de tierra, que en más de una ocasión, han destruido parcial o totalmente la casa de muchos de los habitantes de Nemba. Hay que tener en cuenta que no existe una planificación territorial pues la gente construye donde puede y como puede, y la ausencia o escasez de recursos hace que las familias más pobres construyan sus casas en las colinas, en zonas que a posteriori se convierten en un verdadero peligro.

Estas familias viven en casas mal construidas o a medio construir, con paredes y tejados por donde se filtra la lluvia, y sin luz ni agua corriente. Además, este tipo de viviendas suelen convertirse en el foco de numerosas infecciones y enfermedades que ponen en riesgo la salud de todos los miembros de la familia pero especialmente de los más pequeños.

Por ello se inició este proyecto, con el principal objetivo de mejorar la habilitabilidad de las viviendas de familias en situación de vulnerabilidad a través de la rehabilitación de las casas con infraestructuras debilitadas por las inclemencias del tiempo y por la debilidad de los materiales o, en los casos más extremos, construyendo nuevas viviendas desde los propios cimientos.

Pero antes de comenzar este tipo de proyecto, se suele realizar un diagnóstico en la zona de Nemba, que incluye visitas a las casas y se realiza la selección de las familias más necesitadas, atendiendo a unos parámetros previamente marcados.

2.5 Granja de gallinas ponedoras

En 2015, Museke construyó una granja avícola con un doble objetivo: por una parte, aumentar el consumo de proteínas a través de los alimentos que se ofrecen en el comedor de Museke, (concretamente los huevos) y, por otra, vender el excedente de la producción para avanzar en

la autofinanciación del proyecto del comedor y no dependa de forma directa de los recursos de la entidad. Con este último fin se acondicionó un local para que funcionara como tienda donde vender ese excedente de huevos, y otros artículos.

El pasado año 2016 fue cuando se puso en marcha la granja con la compra de 800 gallinas y demás insumos necesarios para la actividad productiva. A partir de la mitad del año ya se empezaron a recoger y vender huevos, generando así ingresos para intentar mejorar la sostenibilidad y la viabilidad económica del comedor contribuyendo además al desarrollo económico de la zona, pues se han generado 3 puestos de trabajo.

Es evidente que la inclusión de proteínas en la dieta del comedor de los jóvenes era vital para alcanzar una dieta equilibrada, lo cual se ha conseguido a través de la propia granja de Museke. El resultado es que, ahora, los niños de Museke tienen una mejor salud, ya que las proteínas son imprescindibles para el organismo y en general para muchas funciones vitales.

3. Museke en la población de Cádiz

La Asociación Museke está compuesta voluntarios, socios y padrinos en su mayoría gaditanos, algunos naturales de Cádiz y su provincia y otros son gaditanos de adopción, pues están afincados aquí desde hace muchísimos años.

Todos ellos realizan durante todo el año una importante acción solidaria en la provincia de Cádiz, a través de diferentes acciones de sensibilización que se realizan en centros educativos de Cádiz, como en la fotografía anterior y otros eventos que promueven la recaudación de fondos para sufragar los proyectos que se desarrollan en Ruanda y que han sido expuestos previamente.

En primer lugar, hay que citar el trabajo que realizan los voluntarios en cada viaje que se realiza a Ruanda. Durante 2-3 semanas realizan actividades con los niños, tanto educativas como lúdicas, visitan las casas donde viven para conocer de primera mano su realidad y trabajan mano a mano con los trabajadores locales para mejorar el desarrollo de los proyectos, que son ejecutados por el personal local de Museke.

Gracias a este programa de voluntariado se fomentan los valores de solidaridad en la población de Cádiz, tanto de los voluntarios que viven la experiencia en primera persona como de los familiares, amigos, conocidos y demás personas del entorno de estos, pues tras su vuelta los voluntarios se encargan de contar sus experiencias, sus vivencias y sus recuerdos de Ruanda y de la gran familia de Museke que ha nacido y que no para de crecer en Nemba.

Por ello, y porque nos parece muy relevante poner cara a esos gaditanos solidarios, hemos querido presentar en este apartado fotografías de algunos de los voluntarios de Museke.

En segundo lugar, queremos hacer especial mención también a todos los socios de Museke, de los cuales un 90% son de Cádiz. Este apoyo refuerza la figura de nuestra entidad dentro de la sociedad civil gaditana, al mismo tiempo que ésta muestra los valores innatos de una población solidaria, comprometida y sensible a las realidades que se viven al otro lado del Mar Mediterráneo que nos separa de África.

Esta foto es del último evento organizado por Museke como aniversario de la entidad. A este evento acuden la mayoría de los socios, acompañados de familiares y amigos que abonan una entrada para recaudar fondos para los proyectos ejecutados en Ruanda.

En tercer lugar, nos gustaría citar también a los padrinos de los niños, que son socios de Museke que hacen una aportación extra periódica en el marco del programa de apadrinamiento. A través de éste, se ayuda a niños que viven una situación más complicada y necesitan una ayuda complementaria para cubrir los gastos de escolarización, de medicamentos, etc.

Además, en algunas ocasiones los niños reciben algunos regalos y detalles preparados por sus padrinos con todo su cariño, como así se muestra en esta foto.

Por último, queremos recordar que Museke cuenta con el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento de Cádiz y la Diputación de Cádiz, que son cofinanciadores de varios de los proyectos que actualmente Museke desarrolla en Ruanda y a los que les agradecemos su confianza depositada. Asimismo hay que citar también la vinculación con Museke de buena parte de la sociedad civil gaditana y de diversas empresas que colaboran a través de la organización de diferentes actividades (como es el caso de Clínica Artis, Academias Clic y Body Factory) o a través de la donación de diferentes artículos para los eventos benéficos que se organizan como Osborne, Montesierra, Quesos Payoyo y Joyería Zyros y que medios de comunicación como el Diario de Cádiz han reseñado en alguna ocasión.

En conclusión, Museke es una organización ampliamente conocida y reconocida en Cádiz y es que cualquiera que se acerque a Museke observará que en esta gran familia que somos compartimos unos valores y estamos convencidos que las pequeñas acciones pueden conseguir que este mundo sea un poco más humano.

No será difícil observar que el alma de este proyecto es Carmen, que en el transcurso de estos años, de forma autodidacta y derrochando grandes dosis de amor y energía, ha sabido configurar este hermoso proyecto y transmitir su pasión a los demás.

Y es que es difícil describir con palabras lo que se siente al abrazar a estos niños cuyas miradas esconden tristeza, miedo y desesperación y, de repente, por primera vez, sonríen. Es en ese instante y es con esa sonrisa cuando Museke cobra sentido realmente.

De hecho, como se dijo al inicio de esta memoria, MUSEKE significa en kinyarwanda "sonríe" y es que ver sonreír a estos niños que viven en la más profunda pobreza es la principal razón que hace a Carmen y a todos los voluntarios y socios de Museke sonreír. Por ello y por ellos el título de esta memoria es "La sonrisa africana".